Son
legitimas nuestras expectativas. No quisiera ser olvidada por el olvido,
necesito ir demostrando una y otra vez que aun estoy.
Bendición para aquellos que gritan sus verdades aunque solo
escuche la indiferencia.
En un rincón olvidado de mi patria un niño con su cara sucia por
el polvo de la maldad cura con inocencia las crueldades del sistema; un perro
flaco le hecha su trufa tibia sobre los pies descalzos que ya curtidos pueden
caminar sobre las brazas ardientes.. Seguro un regalo de San Roque que se acordó
de mirar para abajo. Y ya que estas decile a tu jefe de lo que nos sigue
pasando.
No pido un haz de espada ni un siete de los buenos, tirame un
tres. Aunque sea un tres.
Y en esas noches en que la soledad se vuelve rutina, cuando los
amores de ocasión volvieron a decir que no, me prendo un cigarro, lleno una
copa para mi y otra para el destino y brindamos hasta quedarnos dormidos,
embriagados por la fantasía de que tal vez mañana todo sea un poco menos peor
que hoy..
Hoy el día amaneció distinto, diría que era más yo y no se si me gusta
pero no deja de interesarme. Salí a caminar mezclado en el olor de los que
huelen esperanza. Me puse a contemplar el bandeonista ciego de la peatonal que
por un par de monedas interpreta su mejor melodía a veces a cambio de nada, un
artista callejero juega con las bolas haciendo malabares en el semáforo y miro
para otro lado para que el dolor ajeno no me salpique. Me da bronca mi propia
insensibilidad.. No quiero acostumbrarme a las malas costumbres.
Quisiera que el suelo fuera el mismo para todos sin pendientes ni descensos bruscos. Que los que tropiezan no sean siempre los mismos, que cada tanto se caiga algún grandote y que otro mas gurrumin se ponga de pie o mejor que todos podamos ir igual. Que esta música que estremece mi cuerpo y me agita hasta las tripas nos permita gozar con una pierna amiga, llorar sobre el pañuelo generoso, abrazarme con un cuerpo disponible, compartir con el desconocido, amar a primera y segunda vista, contar con vos hasta el infinito. Que el mañana sepa que si vendrá sobre nuestra fe seremos un ejército de perros salvajes clavándole nuestros colmillos a la noche que ahora es nuestra. Bendita sea mi todopoderosa fragilidad. Que sea lo que Dios quiera, y Dios quiere que sea Rock!
Quisiera que el suelo fuera el mismo para todos sin pendientes ni descensos bruscos. Que los que tropiezan no sean siempre los mismos, que cada tanto se caiga algún grandote y que otro mas gurrumin se ponga de pie o mejor que todos podamos ir igual. Que esta música que estremece mi cuerpo y me agita hasta las tripas nos permita gozar con una pierna amiga, llorar sobre el pañuelo generoso, abrazarme con un cuerpo disponible, compartir con el desconocido, amar a primera y segunda vista, contar con vos hasta el infinito. Que el mañana sepa que si vendrá sobre nuestra fe seremos un ejército de perros salvajes clavándole nuestros colmillos a la noche que ahora es nuestra. Bendita sea mi todopoderosa fragilidad. Que sea lo que Dios quiera, y Dios quiere que sea Rock!
