Miedo, siempre tuve miedo. Miedo a todo, sin que nadie lo
supiera, sin que nadie se diera cuenta. Siempre demostré una cosa que no era
para que no vean mi fragilidad, por miedo a que se aprovechen de eso. Por miedo
perdí a muchas personas, miedo a arriesgarme..
El miedo siempre me paralizo, el miedo me hace pensar dos veces las cosas. Y pienso que a veces esta bueno tener miedo, en ciertas ocasiones.. Pero no siempre! Porque molesta, nos perturba todo el tiempo..
Nunca fui de hablar mucho, siempre me limite a unas pocas personas.. No soy de las que tienen un millón de amigos porque no me interesa tenerlos. Amo a los que tengo, y gracias a Dios los tengo desde hace tiempo. Me conocen, saben lo que pienso, se ríen de mis chistes aunque sean malos, no se enojan si me cuelgo, ya saben lo que soy.. A pesar de que cuento con ellos incondicionalmente, siempre me guarde cosas y las analice una y otra vez sola.
Cuando comencé mi relación de noviazgo una de las tantas cosas que aprendí porque mi novia me enseño era que tenía que hablar. Quizás piensen que es algo fácil decir lo que sienten, decir lo que a uno le molesta, lo que gusta y lo que no, pero no es tan fácil.. En mi caso yo nunca lo había hecho y tampoco nunca nadie se había preocupado por que cambie el “no hablar” que tenia fijo en mi mente. No fue para nada fácil, pero ella me ayudo.
Y como se relaciona esto con el miedo? El poder hablar con la persona que amo, darle mi punto de vista ante una situación, ser escuchada y todo eso hace que cada vez que tengo miedo, ya sea basado en la misma relación o algo de mi vida cotidiana, lo anule. Y anular el miedo si que esta bueno!
Es hoy que puedo decir que cada vez que tengo miedo, sea mínimo o sea algo que me inquieta lo suficiente como para quitarme el sueño.. Se que cuento con una compañera, para poder hablarlo!
El miedo siempre me paralizo, el miedo me hace pensar dos veces las cosas. Y pienso que a veces esta bueno tener miedo, en ciertas ocasiones.. Pero no siempre! Porque molesta, nos perturba todo el tiempo..
Nunca fui de hablar mucho, siempre me limite a unas pocas personas.. No soy de las que tienen un millón de amigos porque no me interesa tenerlos. Amo a los que tengo, y gracias a Dios los tengo desde hace tiempo. Me conocen, saben lo que pienso, se ríen de mis chistes aunque sean malos, no se enojan si me cuelgo, ya saben lo que soy.. A pesar de que cuento con ellos incondicionalmente, siempre me guarde cosas y las analice una y otra vez sola.
Cuando comencé mi relación de noviazgo una de las tantas cosas que aprendí porque mi novia me enseño era que tenía que hablar. Quizás piensen que es algo fácil decir lo que sienten, decir lo que a uno le molesta, lo que gusta y lo que no, pero no es tan fácil.. En mi caso yo nunca lo había hecho y tampoco nunca nadie se había preocupado por que cambie el “no hablar” que tenia fijo en mi mente. No fue para nada fácil, pero ella me ayudo.
Y como se relaciona esto con el miedo? El poder hablar con la persona que amo, darle mi punto de vista ante una situación, ser escuchada y todo eso hace que cada vez que tengo miedo, ya sea basado en la misma relación o algo de mi vida cotidiana, lo anule. Y anular el miedo si que esta bueno!
Es hoy que puedo decir que cada vez que tengo miedo, sea mínimo o sea algo que me inquieta lo suficiente como para quitarme el sueño.. Se que cuento con una compañera, para poder hablarlo!