Es una sensación rara..
Todavía puedo recordar como me transpiraban las manos, me temblaban las piernas y me latía el corazón. No hablábamos, nos mirábamos, era un silencio perfecto. El roze de las manos, de los labios, de los cuerpos; cerrar los ojos y sentirlo mas profundo. Las sonrisas cómplices, las risas. Demasiado Niña me dijiste, si, lo era.
Volver a verte y no sentir absolutamente nada de eso, es lo raro después de años. Sentir que al fin me desprendí!
El “Hola” seco, los pocos temas de charla, los celos sin sentimientos, los silencios incómodos y el “Chau, nos vemos. Cuidate.”
“Como cambiaste y creciste pendeja!” Mucho.
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