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10 de diciembre de 2011

Controlarse, como todo tiene sus pro y sus contras.
Y yo, particularmente, me voy a los extremos con los pro y contras, y con todo.
Siempre me dijeron que la fuerza que tenia, no la tenía nadie. No se si me habrá pasado demasiado, pero si lo suficiente. A veces yo también me la creo a esa..
Y soporto, aguanto, tengo paciencia trato de volver siempre a mi centro, cargo la espalda más de lo normal. Hasta que exploto! Y las piernas se me aflojan, caigo de rodillas, me encierro en mi misma.
Bastante seguido me pasa. Perder la paciencia.
Creo que ya perdí el don de controlar lo que digo, hago, pienso y hasta mi fuerza.
Eso es grave.

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