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29 de abril de 2012


Yo le quería decir que el azar se parece al deseo, que un beso es sólo un asalto y la cama es ring de boxeo, que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan, se marchitan cuando las toca la sucia rutina.
Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera, contarle que el universo era más alto que sus caderas. Le dibujaba un mundo real no uno color de rosa, pero ella prefería escuchar mentiras piadosas.
Y, cuando por la quinta cerveza, le hablé de esa chica que me hizo perder la cabeza.. Estalló: "¿Vas a callarte de una vez, por favor?"

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