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5 de octubre de 2012

Temporada en el amor. - Sugerias necesitar mi delirio.


Miércoles por la tarde.
Me preguntaste si me podías llamar porque estaba en la facu, salí de clase y te atendí. Acordamos que salía, me iba a su dpto. y ella bajaba con un envase de cerveza para ir directo al kiosco.
Entramos, tiro las llaves en la mesa, se  dio vuelta, me abrazo y me dijo: estoy feliz porque estas acá, te re extrañaba! Nos pusimos a charlar, hacia mucho que no lo hacíamos porque yo decidí alejarme un poco.
Me contó sobre sus celos: porque te llevas mejor con Caro? Y con Carli también! Que hice mal? Que tengo que cambiar para que no te vayas? Yo era la única para vos, que paso? Capaz estas cansada de que te escriba tanto, no? Me hizo miles de preguntas más, con los ojos perdidos. Asique empecé a responderle, de la manera más tierna que podía haber para cuidarla un poquito y de paso contarle lo que sentía.. Prin, cuando nos empezamos a ver afuera del laburo la pasábamos fantástico, te acordas como nos reíamos? No nos importaba nada, ni la hora ni el lugar, solo reír y disfrutar. Las últimas veces que nos vimos me hiciste pensar en muchas cosas, se que intentas que actúe de la manera correcta pero para eso la tengo a mi vieja, cada vez que volvía de verte me dolía mucho la cabeza y ni duchándome y relajándome se me iba.. A mí me re gusta estar con vos, pero cuando no pensamos, cuando disfrutamos! Lo entendió, y me prometió que así iba a ser.
Se acortaron las distancias, se me acerco y me pidió que le haga masajes en el cuello mientras apoyaba la cabeza en mi falda. Tenía la camisa que me gusta puesta! Le empecé a contar los lunares y nos reíamos, mientras le hacía masajes para que se relaje. Cuando estamos tranquis le gusta que escuchemos las Pastillas, yo no sabía si estaba tranqui o depre pero accedí.
Se acomodo para fumar un pucho y además de que la abrace me pidió que la quisiera. La abrace y lloro, no pude entender que le pasaba ni tampoco preguntarle, a veces es mejor respetar el silencio. No se despegaba de mi, cada vez se hacía más chiquita junto con su ego. Estaba acariciándole el pelo cuando levanta la cabeza, me mira fijo y me pide un beso, se desespera, me agarra y me pide un beso. Ya había escuchado que me pasaba, sin embargo no le  importo y se tiro el lance, mi respuesta: No Prin, no da! La abrace fuerte y deje que se acomode en mi hombro.
Nunca nos habíamos abrazado tanto, nunca habíamos estado tan cerca.
Otra noche que me cuida, me acuesta y me tapa.

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