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8 de octubre de 2012

Temporada en el amor. - Tres.

Ahora que ya descargue, quiero contar el día de ayer.
Fue 6 de Octubre. Nuestro día es el 6 y a la mañana temprano recibí tu sms.
Hablamos poco y nada en todo el día, yo no tenía ganas de usar el cel. A la noche nos empezamos a escribir, últimamente está muy triste, no sabe para donde disparar y siente presión de todos lados. Yo estoy en la mía, con mis mambos, mi facultad y demás. Cuando nos encontramos, pasamos un rato y empezamos a sacarnos chispa. Hablamos un poco del amor, me contó que no sabía como amar, que hacer y otras cosas.
Dejamos de escribirnos y yo seguí en la mía, agarre un rato la guitarra para distraerme y no pensar en nada. Estaba tomando una cerveza, primero en vaso, después agarre la botella. Cantaba, no paraba de cantar. Vi la luz en el celular y seguí, pero como me pone tan nerviosa tuve que entrar a ver quien me escribía. Eras vos, pidiéndome ayuda.
Estaba desesperada! Nunca la había sentido así. Le dije que me duchaba e iba a buscarla.
La tristeza la invade y mi tristeza se va por cuidarla. Quizás por eso es que accedo.
La pase a buscar y fuimos a mi bar. Pedimos fernet, prendimos los puchos, me dijo que no escuchaba que le decía, asique me acerque y le dije: no tenes que escucharme, escucha la música. Se acercaron unos pibes, nos pusimos a hablar, ella hablaba con todos. Yo estaba en la mía, cantaba pero mirando todo, para que no le pase nada. Me pregunto si podía fumar faso, le dije que si, que sea ella que nadie la estaba condicionando. Fumo, me ofreció y dije que no. Se acercaba y me pedía que la cuide. Se sentó mas cerca mío y me abrazaba.
Tomabamos, no parábamos de tomar, le ofrecieron de otro vaso y no la deje que tome.
Me pedía que la mire y me decía: te estoy bailando! Y bailaba, mi rock, el que tanto critica.
En un momento me dijo que se sentía mal asique nos levantamos y salimos a tomar aire. Llovía mucho. La hice refrescar, le acomode el pelo, esperamos un ratito y decidimos irnos, decidió. Le hacía mucho frio y le di mi campera. Caminamos bajo la lluvia hasta conseguir un taxi. Me gusta caminar bajo la lluvia y lo disfrute.
Subimos al taxi, pase el brazo por detrás de ella y se acomodo en mi. No paraba de pedirme y repetirme que la cuide. Yo la abrazaba, la acariciaba y le acomodaba el pelo.
Llegamos a su dpto., la ayude a subir y decidí no quedarme.

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