Después de casi
dos semanas de llanto casi constante, decidí ir a buscarla.
Las personas que
me quieren y hasta podría decir que necesitan verme bien, no estaban de
acuerdo. Yo tampoco. No, no estaba de acuerdo pero necesitaba ir! Necesitaba
mirarla un rato, aun sabiendo que el día después iba a ser tremendo, que iba a
doler.
No pudimos
hablar, no era el lugar ni el momento pero a eso ya lo sabía.
Aparecí, como si
nada pasara.. Con un 'Hola' y una sonrisa.. Y su cara!.. No podía dejar de
mirarla, tan linda y radiante, con esa sonrisa y esos ojos.. Fue difícil, pero intentaba
seguir firme en la decisión que había tomado.. Hasta que no aguante mas y se me
empezaron a caer las lagrimas; mi amigas intentando sostenerme, yo no queriendo
escuchar, negándome, culpándome una y otra vez, porque todavía sigo escuchando
el 'me dejaste muy sola'.. No podía parar! Otra vez el dolor.
Intente
calmarme, me quería acercar de nuevo para mirarla un poquito más e irme. La
mire, y me volvió a partir en mil pedazos, estaba llorando.. Le di un beso, le pedí
perdón, un perdón que no se si escucho y menos si lo sintió, un perdón desde
alma, un perdón con lagrimas, un perdón por todo, un perdón por complicarla
siempre, un te amo, un abrazo a medias..
Darme vuelta, caminar y creer que esa podía llegar a ser la despedida.
Darme vuelta, caminar y creer que esa podía llegar a ser la despedida.
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