Al fin había llegado el día.. Después de que me cancelara la
primera sesión. La rutina de siempre, un par de obligaciones mas, unas menos, hasta
unas horas antes de que llegue el momento. Hubo nervios, hubo incertidumbre,
hubo todo.
Llegue y toque el timbre, me atendió y me hizo entrar al consultorio.. Que te trae por acá? Pensé que no iba a poder hablar o quizás que me iba a costar pero estaba desesperada! Entonces empecé: No puedo con esto sola.. Hable de la relación desde el comienzo, desde el primer día..
La psicóloga me llevaba para atrás, me traía para adelante, me volvía a llevar para atrás hasta que se me agotaron las fuerzas de ser fuerte y me quebré..
Estuve bien toda la semana, lo intente. No llore, las obligaciones, mis quejas, mis enojos, las risas, mis risas, mis amigas..Fue como volver a empezar de nuevo con el dolor, pero esta vez luchando.
Lloraba y lloraba, hablaba seguía hablando, no paraba. Me dejo hablar y me tiraba preguntas. Me llevo a cosas que no me había dado cuenta sola como por ejemplo que corte la relación porque no me animaba a mas, con la excusa de que era chica no me la quería jugar. Hace tres años atrás.
Me desnude, le dije todo lo que sentía y pensaba, dije “culpa” y arranque con las lagrimas. Me pregunto si me alcanzaba.. Me alcanza solo en el momento y se lo que viene después, el llanto, el dolor pero me gusta ese momento. Entonces no te alcanza. Silencio. Dolor.
Hubo tanta distancia, tanto miedo y yo sin saber llevarlo.. Nunca supe como llevar nuestra relación. No puedo dejar de enojarme conmigo ni un segundo. Me pregunto también porque le llamaba relación, la respondí que no me dejaba caer, que nos sosteníamos y entre esas cosas, que la quería. Y a la vez que quiero soltarla, quiero que sea feliz y me imagino mi vida sin que este. Porque? Porque la quiero. Que sentís? No se.
Una charla desnuda. Mi liberación.
“Hiciste bien en venir, tenes mucha angustia. (Estado afectivo de carácter penoso. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire. Todo eso que siento.) Vamos a ver que podemos hacer con esto!”
Llegue y toque el timbre, me atendió y me hizo entrar al consultorio.. Que te trae por acá? Pensé que no iba a poder hablar o quizás que me iba a costar pero estaba desesperada! Entonces empecé: No puedo con esto sola.. Hable de la relación desde el comienzo, desde el primer día..
La psicóloga me llevaba para atrás, me traía para adelante, me volvía a llevar para atrás hasta que se me agotaron las fuerzas de ser fuerte y me quebré..
Estuve bien toda la semana, lo intente. No llore, las obligaciones, mis quejas, mis enojos, las risas, mis risas, mis amigas..Fue como volver a empezar de nuevo con el dolor, pero esta vez luchando.
Lloraba y lloraba, hablaba seguía hablando, no paraba. Me dejo hablar y me tiraba preguntas. Me llevo a cosas que no me había dado cuenta sola como por ejemplo que corte la relación porque no me animaba a mas, con la excusa de que era chica no me la quería jugar. Hace tres años atrás.
Me desnude, le dije todo lo que sentía y pensaba, dije “culpa” y arranque con las lagrimas. Me pregunto si me alcanzaba.. Me alcanza solo en el momento y se lo que viene después, el llanto, el dolor pero me gusta ese momento. Entonces no te alcanza. Silencio. Dolor.
Hubo tanta distancia, tanto miedo y yo sin saber llevarlo.. Nunca supe como llevar nuestra relación. No puedo dejar de enojarme conmigo ni un segundo. Me pregunto también porque le llamaba relación, la respondí que no me dejaba caer, que nos sosteníamos y entre esas cosas, que la quería. Y a la vez que quiero soltarla, quiero que sea feliz y me imagino mi vida sin que este. Porque? Porque la quiero. Que sentís? No se.
Una charla desnuda. Mi liberación.
“Hiciste bien en venir, tenes mucha angustia. (Estado afectivo de carácter penoso. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire. Todo eso que siento.) Vamos a ver que podemos hacer con esto!”
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