.

.

24 de septiembre de 2012

Fantasía o realidad.

Empezó el Viernes, no podía creerlo ni parar de pensar (tampoco quería) y me respondió el sms, me dio pie y siempre me lo da aunque no quiera porque soy su salida. Siempre lo fui. Siempre me vio como la solución y no soy más que un LIO, lio en mayúscula, con las tres letras bien puestas. Me prometió que nos íbamos a ver después de que prácticamente le suplique.
El Sábado tuve confusión la mayor parte del día “está mal, no da” pero lo necesitabas, mas vos que yo pero yo también. Pensé que no iba a venir, pensé que se iba a dar cuenta que soy una idiota y entonces le escribí: compro cervezas? Si, por favor. Venia! No lo podía creer, no podía tranquilizarme, estaba alterada, pasada entonces subí a fumar, asumiendo que me ibas a ver así. Desesperada.
“Llegue”, abrí la puerta. Ahí estaba con su mochila a cuestas y yo con la excusa perfecta.. Su sonrisa, sus ojos. La abrace, fuerte y me dijo: estas temblando! Si, estaba temblando a pesar de que había fumado (parece que la medicina ya no funciona).
Al principio conservamos la distancia supongo que ninguna de las dos quería avanzar, el miedo nos invadía. (Ya esta!) Me acerque un poco mas y me pidió que la abrace y abrazos como el suyo demuestran que otros tantos son chamuyo.
A veces quiero guardar las imágenes que tengo en la cabeza como peliculitas para poder proyectarlas cuando necesite su sonrisa. Se acomodaba en mi, se daba vuelta para que la abrace, se daba de vuelta de nuevo y se acostaba en mi panza, me daba la mano. No podía parar de mirarla, acariciarla.. Y se libero! “Esta es la despedida” y salte con un “NO! Crees que lo es? Esto es otra vez el inicio, estamos empezando de nuevo y yo me banco ser la segunda aunque no quiero.” Mira que tuve miles de amores, pero nunca había amado tanto como la noche de anoche.
Exploto, me conto todo, se soltó, no paraba de llorar. Le seque las lagrimas, fui su pilar, no me permitía quebrar, tenía que estar y ser fuerte para ella. “Llora, liberate, larga la mochila, yo te cuido.” Tenía a la nena de 10 años llorando desconsolada en mi cama, en mis brazos. Me dijo: Sabía que te lo podía contar a vos porque me ibas a entender y no juzgar. No se equivoco!
Fue tan fuerte todo lo que sentí, era amor. Destilábamos olor a cerveza y amor. Estaba en mi lado de la cama, en el que nunca deje acostar a nadie entonces me di cuenta que lo único que quería era tenerla en mi cama, no me importaba de que lado si éramos una. No podía dejar de mirarla, no quería. “Me gusta esta cama”.. Le pediría que se quede si le gusta, que la haga suya como hizo conmigo, que se adueñe, que le deje también su marca. Pero nuestro tiempo, parece, que se va agotando, lo veo pasar como un reloj de arena, normal pero más rápido.
Siento culpa, mucha culpa, por no haberla cuidado cuando me necesitaba, por dejarla sola y permitir que pase todo lo que paso. Siento que soy una mierda. Me hago responsable, será por eso que no puedo liberarla y la tengo guardada adentro mío. Porque no consigo el perdón, nunca lo consigo. La lastime tanto! Pero acá me ves, llorándote, implorando otra vez que pueda entenderme, que soy humano, que me equivoco más de lo normal, no soy de otro mundo como crees (y quisiera serlo para vos). Bajando la mirada, admitiendo mis errores solo con vos.
“Porque apareces de nuevo” me pregunto y no tengo las respuestas, amor. Mi amor. Creo que aparezco cuando tengo que aparecer para escucharte y que largues todo lo que reprimís y también creo y tengo confirmado que cada vez que aparezco te genero un problema, te lastimo.
Siempre intente mirar para adelante nunca retroceder porque no hace bien, en este momento me encuentro con que quiero la maquinita para volver al pasado, volver a la esquina y secuestrarte, meterte en una cajita, guardarte, mostrarte lo que realmente soy, el amor que tengo (que sale cuando estoy cerca tuyo, cuando te beso en el cachete de la nada, cuando te pido que te acerques para abrazarte.)
Fui yo la que le dijo anoche que no se puede vivir con culpas, pero es algo que no permito perdonarme, no tengo perdón ni lo merezco.
Escápate conmigo cada vez que lo necesites, inundame de besos, acóstate en mi lugar, destendeme la cama, deja las botellas de birra, los vasos y el cenicero lleno en la mesa de luz que me encanta verlos todo el día siguiente y recordarte mas, dejame tu lista de reproducción sonando y andate, llename de amor, que yo te espero porque no quiero pasar otra noche sin vos en mi cama.
Quiero pedirte algo.. No es el perdón pero si que me entiendas. Me comía el mundo, cuando apareciste me las creí saber a todas pensando que el amor no importaba, que solo importaba marcar la mayor cantidad de minas posibles para imponerse. Entendeme, te amo. Era más pendeja que ahora. Entendeme y volve cuando lo necesites o me necesites, que yo acá estoy esperando que me devuelvas el alma. Entende, supongo que de esto trata el amor. Entende, te amo.
Escapate conmigo, por favor.
Nunca me perdonare no haber hecho mas, no se.

No hay comentarios:

Publicar un comentario